Virtudes de la vanidad
Luisa Roa

Instalación sonora: Ensamble de parlantes, electrónica básica e instalación In situ

Dimensiones Variables
2020

Virtudes de la vanidad
“El picó es la vanidad expresada en decibeles y pintura"
Un cartagenero anónimo

Derivado del Sound System, el Picó ocupará un lugar importante en la escena cultural de la música popular de la Costa Caribe Colombiana. Su origen en Colombia se deriva de las vitrolas familiares, a las que se les conectaban altavoces pequeños, que se colgaban en los árboles, para que sonaran más fuerte. De hecho, una de las características más importantes de los Picós que se desarrollarían después de estos primeros prototipos, específicamente del Picó cartagenero, y de acuerdo a la antropóloga Deborah Pacini Hernandez en su ensayo Sound System, World Beat and Diasporan Identity in Cartagena, Colombia, es la extravagancia de su decoración, que acompañaría la customización de sus componentes.

Deborah Pacini, afirma que, hacia la década de los 90s, el tamaño monumental del Picó ya será reconocido como una tradición, así pues, las cabinas de las vitrolas abandonan el espacio doméstico y se instalan en el espacio público en medio de fiestas, verbenas y duelos sonoros, lo que conllevaría un cambio en sus dimensiones, no solo en el volumen de las cabinas (turbo) o parlantes, sino también en la materialidad del sonido, potencializando los bajos de estas máquinas.

El desborde y la voluptuosidad que encarna el Picó, se ven reflejados en varias de sus particularidades: Amplificadores potentes y customizados, cabinas con nombres extravagantes e imágenes hechas por artistas de la región (en las que se cuentan historias o se manifiestan tendencias ideológicas).

En el documental Picó: El documental, de la productora LaPost Estudio y Panoramika, al preguntarle a varias personas qué es el Picó, surgen diferentes denominaciones:

Equipo de sonido hecho al gusto del usuario, la esencia de las discotecas populares de la costa, transmisor o reproductor, un medio de difusión que no necesita pagarle a nadie para que le pongan una canción, un equipo de sonido con muchos parlantes, un radio inmenso…


Luisa Roa


Picó desde la sabana, la montaña y el confinamiento



Dadas nuestras nuevas circunstancias y la imposibilidad de viajar a Cartagena para desarrollar un proyecto allí, esta propuesta se ubica en un lugar de la evocación del picó (su imaginario) y la adaptación a las circunstancias actuales.

Vivo en Bogotá en un apartamento de 40 metros cuadrados, tengo varios vecinos, es un edificio pequeño donde se escucha casi todo lo que sucede en los demás apartamentos. Entonces, pensar en hacer un Picó tradicional es una idea poco viable; un Picó puede alcanzar los 30.000 vatios, en promedio miden 1.80m de alto y 1.60m de ancho. Una máquina de Picó se compone, generalmente, de más de dos cabinas grandes y varias pequeñas, amplificadores y tornamesas. Por obvias razones, en estos momentos no tengo el espacio para un sistema de estas proporciones. Por otro lado, los Picós están hechos de madera, específicamente, láminas de aglomerado, que hace necesario un taller.

Así pues, mi propuesta es un homenaje al picó desde la lejanía, desde lo que he escuchado y leído. Una suerte de reinvención de un imaginario lejano: es un homenaje de mi parte por la admiración que me suscita.

Teniendo en cuenta las imposibilidades técnicas del momento actual, he decidido retomar y revertir operaciones propias de la construcción de un Picó para este proyecto:



Proceso de creación de La Hedionda.

Proceso de creación de La Hedionda.





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